Burning laboral: síndrome y tratamiento

El síndrome de Burnout o síndrome del trabajador quemado es consecuencia del estrés y la ansiedad derivados de unas duras y exigentes condiciones de trabajo que dan lugar a un agotamiento físico y psicológico. ¿Alguna vez cuando le has preguntado a alguien cómo le va en el trabajo o alguien te lo ha preguntado a ti la respuesta que has escuchado o te ha salido es: “estoy quemado”?

Seguro que en ese momento la frase “estoy quemado” te parecería más una forma de hablar o una expresión coloquial que una palabra que da nombre a un síndrome o trastorno psicológico. El burning se da sobre todo en el ámbito laboral y termina afectando a la persona no solo a nivel emocional, sino también físico. Y es que la situación sanitaria actual, el teletrabajo forzoso y los cambios que se han tenido que realizar para adaptar los puestos de trabajo nos están afectando a todos. 

 La Organización Mundial de la Salud (OMS) ha incorporado el desgaste profesional, como lo denomina, a la próxima Clasificación Internacional de Enfermedades, que entrará en vigor en el año 2022 como un problema relacionado con el empleo. Según el periódico digital El Comercio, “la OMS incorpora el desgaste profesional a la sección de problemas asociados, describiéndolo como un síndrome resultante de un estrés crónico en el trabajo no gestionado con éxito”.

¿Te gustaría conocer con más profundidad en qué consiste este síndrome? ¿Puede ser que tú también lo estés padeciendo y no le hayas puesto nombre porque no lo conocieras? Sigue leyendo y descubre los síntomas y el tratamiento necesario para superarlo.

¿Qué es el burnout o síndrome del trabajador quemado?

El burnout es un síndrome que surge como resultado de padecer un proceso progresivo de estrés laboral y agotamiento mental. Como consecuencia de no haberlo solucionado a tiempo, se termina convirtiendo en estrés crónico tendente a desembocar en una incapacidad para seguir desarrollando el trabajo con normalidad. Este proceso provoca el desgaste tanto físico como psicológico del trabajador.

Aparece así el agotamiento, surge la frustración como consecuencia de la pérdida de las expectativas y aspiraciones, se pierde el interés en las tareas que deben realizarse llegando incluso a cometerse errores y se produce una menor productividad como consecuencia de la pérdida de eficacia. El síndrome del quemado repercute de manera negativa en el entorno laboral, pudiendo sufrir mobbing laboral fruto de continuos desencuentros con los compañeros.

Otras de sus consecuencias son la dificultad para acatar las normas, para cumplir con los objetivos marcados y un incorrecto trato al cliente. Este síndrome es más común entre profesionales dedicados al servicio o a la atención a los demás, como docentes, personal sanitario, asistentes sociales, agentes de la autoridad, entre otros.

El burnout se presenta no solo por problemas a nivel personal, sino también por otros aspectos tales como el ambiente laboral, la relación con los compañeros, el puesto que se desempeñe o el trato con los superiores. Ahora bien, no debemos confundirlo con una situación de estrés laboral.

Diferencias entres estrés y burnout

Una persona que padece estrés laboral a raíz de una carga excesiva de trabajo piensa que tiene controlada la situación y trata de solucionarla trabajando más. Esto genera un estado de hiperactividad que da paso a un trastorno de ansiedad. 

Por otro lado, una persona que padece burnout ha perdido la sensación de control, no se siente integrado y esto le genera impotencia y desmotivación por su trabajo. Su energía física se ve mermada y termina padeciendo cansancio y fatiga crónica.

¿Cuáles son las 10 causas del burnout?

Seguro que te vienen a la cabeza muchas más, pero voy a nombrarte 10 que terminan quemándote sí o sí: 

  1. Jornadas de trabajo que se alargan más de lo normal. 
  2. Sobrecarga de tareas, y más si estas son como consecuencia de la falta de personal o por no disponer de los recursos o herramientas necesarios para su correcto desempeño.
  3. No poder decidir sobre cuestiones que afectan a tu trabajo, como por ejemplo los horarios o tareas que tienes que desempeñar y que no te corresponden.
  4. Un nivel muy alto de exigencia.
  5. No sentirte valorado en lo personal ni en lo laboral.
  6. No tener tiempo para tu vida social o familiar.
  7. Si el trabajo no cumple tus expectativas, no se ajusta a tus intereses o se convierte en algo monótono.
  8. Si el ambiente laboral es caótico y cada uno no tiene clara cuál es su función. 
  9. Un sueldo que no se corresponde con tu trabajo.
  10. En casos como el personal sanitario que tienen que lidiar con la enfermedad y con la muerte se sufre una sobrecarga emocional.

Conociendo las causas de tu burnout, se puede trabajar para minimizar el impacto de las mismas en tu vida. Esto ayudará a centrar todos los esfuerzos en aplicar acciones y medidas con tal de que la causa ya no sea un problema para ti y puedas trabajar motivado y animado.

¿Cómo puedo saber si lo estoy padeciendo?

Hay personas más propensas a padecerlo que otras por su carácter más dócil y complaciente, sus inseguridades, miedos, o también por los logros y ambiciones que han depositado en su trabajo y que sienten que no se han cumplido. Si eres una persona que:

  • Tu vida se centra en el trabajo hasta el punto de tener poca o nula actividad social.
  • Asumes tareas que no son propias de tu cargo por querer ayudar a los demás.
  • Sientes que te falta energía para ir a trabajar.
  • Estás desilusionado o insatisfecho con tu trabajo.
  • Te has vuelto más irascible.
  • Tienes problemas para dormir.
  • Ha cambiado tu forma de relacionarte con la comida.
  • Estás consumiendo algún tipo de sustancia o alcohol para sentirte mejor.

Estos comportamientos y emociones son propios de quienes experimentan el síndrome del trabajador quemado. Tómate 5 minutos para sentarte, reflexionar y analizar si encajas en alguno de ellos.

¿Cómo se debe tratar?

El tratamiento que debe seguirse en un caso de burnout debe ir orientado a la reducción del estrés y la ansiedad. Ambos son considerados los causantes principales de otros comportamientos o patologías como la irritabilidad, el insomnio, el cansancio, la desmotivación, la obesidad o pérdida de peso, el abuso de sustancias, y tantas otras dependiendo de la situación de cada persona.

Hacer ejercicio, tener una dieta saludable, dedicarte más tiempo para disfrutar de lo que te gusta y aprender a relajarte te ayudará a conseguir una vida más equilibrada. Acudir a un profesional para que diagnostique bien el problema, te permita contemplarlo desde una perspectiva diferente y puedas saber qué decisiones y acciones tomar para solucionarlo también es fundamental, sobre todo si sientes que se te ha ido de las manos.

Con la metodología del coaching laboral podremos identificar todas las causas que te generan burning, así como iniciar el proceso necesario para que vuelvas a disfrutar de tu trabajo, o al menos tengas las energías suficientes para realizarlo con la actitud adecuada. ¿Nos ponemos a ello?

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